Menos Teléfono (O WhatsApp) y Más Trabajar

El teléfono, o una conversación instantánea en WhatsApp, es el ejemplo típico de comunicación síncrona. Las personas deben hablar a la vez y eso consume el tiempo y la atención de todos.

Como hay dos formas de trabajar, la síncrona o está bien preparada o es un ladrón de tiempo. Por eso, en general, cuanto más hablamos por teléfono menos trabajamos.1

Yo prefiero hablar lo menos posible por teléfono.2 Muchas veces una llamada que podría ser un mensaje breve se convierte en una pérdida de tiempo para todos, además del coste de volver a lo que estabas haciendo. El teléfono es una interrupción: estabas en una cosa y pasas a otra. Y muchas veces no era tan urgente.3

Por eso, en general, es mejor llamar tú aunque te llamen antes.

Menos Teléfono

La gestión de las interrupciones siempre es la misma: prevenir y responder adecuadamente. En el caso del teléfono, para prevenir puedes definir un sistema de captura:

  1. Apagarlo, o mejor ponerlo en silencio.4
  2. Usar el buzón de voz.
  3. Educar en comunicación asíncrona: SMS5 o email.6

La idea no es aislarse del mundo, sino gestionar más problemas en menos tiempo. Si de 10 a 12 no coges el teléfono7 y tu sistema de captura funciona, luego tendrás llamadas perdidas, SMS y mensajes en el contestador que podrás resolver en bloque.

Más Resolver

No basta con capturar: hay que responder adecuadamente. Si previenes pero no respondes, en realidad te aislas. Lo ideal es definir la expectativa: no puedo ahora, te llamo a las 12.8

Gestionar las interrupciones en bloques funciona mejor que ir una por una:

  1. Tienes más información y decides mejor.
  2. Resuelves antes con toda tu atención.
  3. Tú controlas el proceso.

La llamada

Algunas recomendaciones para gestionar una llamada:

  1. Decir hola y adiós.
  2. Ir al grano.
  3. Medir el tiempo.
  4. Hablar despacio y sin gritar.9
  5. Escuchar más que hablar.

En resumen, aquí van tres acciones concretas:

  1. Responder con SMS automáticos.10
  2. Asignar bloques de tiempo para gestionar el teléfono.
  3. Hacerlo en horas de baja productividad.

Y otra cosa útil es usar papel para mejorar la gestión del teléfono. Yo me fijo en tres datos:

  1. Pregunta clave: cuál es el objetivo de la llamada.
  2. Tiempo: cuánto creo que durará y cuánto duró.
  3. Tarea: qué necesito hacer.

El teléfono es una herramienta muy buena, pero cuando se usa mal se convierte en una interrupción. La idea es prevenir y responder de forma ágil para resolver tareas más rápido y mejor. Por eso muchas veces necesitamos menos teléfono y más trabajar.


Actualizado del original (2012)

Notas

Footnotes

  1. Hay casos en los que hablar por teléfono es el trabajo, pero aun así conviene formarse en su buen uso.

  2. En el ámbito personal lo prefiero más, pero las técnicas aplican igual.

  3. Hay personas muy compulsivas que convierten todo en urgente.

  4. No hace falta apagarlo todo el día; basta con probar ratitos sin teléfono.

  5. Hoy WhatsApp ha sustituido al SMS, pero a veces genera una falsa urgencia.

  6. Mensajería instantánea no significa respuesta inmediata.

  7. Define un bloque de tiempo sin teléfono.

  8. Es importante dejar clara la responsabilidad y la expectativa.

  9. Especialmente con el móvil, donde se tiende a hablar demasiado alto.

  10. Esta función ya existe en la mayoría de teléfonos y apps.