Hace ya muchos años, cuando estábamos terminando nuestro proyecto en Nicaragua, necesitábamos tomar decisiones sobre qué comprar con los remanentes de algunas partidas presupuestarias. Por mi perfil más técnico yo siempre suelo proponer invertir en tecnología (generalmente informática). Invertir en tecnología es muy importante por su relación con la productividad. El argumento es muy sencillo. Si, por ejemplo, estamos 2 horas al día (yo estoy más) delante de un computador, la inversión en un buen computador es algo que se amortiza todos los días. Un aumento de productividad del 25%, por ejemplo comprando una buena pantalla, hace que te ahorres una hora de cada cinco1.

Lo importante no es la tecnología en sí, que no es más que una herramienta, sino que de verdad aumente tu productividad. En el 2011 quizá no había tanta tecnología en los proyectos, pero la decisión es la misma, invertir en tecnología que impacte en la productividad.
El problema, a veces, es que las personas no tienen una formación tecnológica fuerte y no hay criterios para tomar decisiones2. Por eso, un criterio muy sencillo es utilizar los años de antigüedad de los equipos3. Se puede ver también como la amortización de la inversión. Esto de la amortización es un concepto contable que dice (más o menos) que cada vez que lo vas usando se va gastando un poco. Cuanto más lo uses, más útil es y más se puede «contabilizar» el gasto. Merece la pena invertir bien en algo que se utiliza mucho4 (y no tirar el dinero en lo que no se usa).
Los años, además, tienen importancia en tecnología. Además de ley de Moore5 no hay más que estar atentos a cómo la tecnología va evolucionando para ver que va rápido. A la hora de decidir la compra, se producen dos tensiones sobre el momento adecuado, y que hay que equilibrar:
- No demasiado rápido. Es decir, no comprar siempre lo último6, en el momento que sale y de forma continua. No es necesario
- No demasiado lento. No esperar demasiado para renovar los equipos y que no se queden obsoletos7
Para resolver este equilibrio mi recomendación para la compra de equipos informáticos es:
- Cada 3 años: Renovar lo central, es decir las «cajas» (lo que se llama CPUs y donde se conecta todo). Sean computadores normales o sea portátiles (laptops)
- Cada 5 años: renovar los periféricos especialmente pantalla, ratón y teclado8
De esta manera, siempre vas a tener la tecnología adecuada en tu entorno de trabajo9.
Y, ¿qué pasa si mi organización no invierte en tecnología? Mi recomendación también es muy clara: hazlo tú10. Ya sé, ya sé, la gente dice que porqué tengo yo que pagar por un recurso para trabajar para otros. Pues muy fácil, porque aumentando tu productividad, aumentarás tu bienestar.
De todas formas, para convencer a los responsables es bueno darles una razón (ser productivo) y un criterio sencillo (según los años de antigüedad)
Notas:
- Un 25% significa que lo que antes hacías en 5 horas, ahora lo haces en 4. 4 * 25% = 5. Parece una tontería, pero en mis charlas de productividad pongo una diapositiva donde digo lo que te ahorrarías casi 4 días al mes, y significa que, suponiendo 8h/día tendrías fines de semana de 3 días. Haz la cuenta. ↩︎
- Si en algo tan importante, no tenemos criterio, algo externo toma la decisión por nosotros. Por ejemplo algún vendedor, las modas tecnológicas, las prisas por ejecutar un presupuesto, las prisas por reponer un equipo que se rompió, alguien que leyó no sé qué en una revista o lo vio en la TV … ↩︎
- Una inversión en tecnología es mucho más complejo y abarca muchos campos, aquí me centro en el típico de qué equipos informáticos compramos. ↩︎
- Esto viene muy bien en estos tiempos de recortes y miedos desproporcionados por crisis. No se trata de invertir menos, se trata de invertir mejor. Gastar más en lo que aporta valor (por ejemplo que usamos mucho) y menos (o nada) en lo que no utilizamos. Se invierte mucho en tecnología que no aporta ningún valor al proyecto en sí. ↩︎
- Moore es un señor que además de fundar Intel (el nombre te sonará porque son los «cerebritos» que llevan muchos computadores) dijo que cada 18 meses se duplicaba la capacidad de procesamiento de estos «cerebritos». Se simplifica diciendo que cada 18 meses y por el mismo precio, obtendrás algo el doble de rápido. Esto no tiene porqué significar un aumento tan grande de productividad porque influyen otras muchas cosas. Pero sí digamos que cada tres años (el doble) es fácil decir que obtendré algo el doble de rápido al mismo precio. Por eso mi propuesta de cambiar cada 3 años ↩︎
- Estaba leyendo el otro día en los materiales de este curso que, en muchos casos, las compras de muchos cacharritos tecnológicos se hace en los primeros 90 días. La compra no planificada y cada vez más la tecnológica, es impulsiva. ↩︎
- Y que no pierdan valor. Porque el valor residual a los tres años puede ser importante (por ejemplo un 25% del valor de compra) y venderlo para recuperar parte de la inversión. ↩︎
- Los periféricos tiene relación directa con la persona. Yo siempre insisto en comprarlos muy buenos. Hay que gastar dinero en lo que utilizamos mucho. Los periféricos impactan muy directamente en la productividad (y por lo tanto, también en la salud) ↩︎
- El entorno de trabajo depende mucho del contexto. Aunque un poco anticuado, ya desde hace muchos años esto es lo que utilizo yo y qué ordenador comprar ↩︎
- De hecho es mi caso. Yo compro mis propios equipos para que las decisiones sobre mi productividad no las tomen otros (generalmente menos productivos). ↩︎