Así, si quiero trabajar

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Es muy difícil contratar a la persona correcta pero es una de las claves de la configuración de equipos. Aunque muy centrado en empresas software, hace ya casi 20 años me leía uno de los libros de referencia de Joel Spolsky (un auténtico crack) y la verdad es que es una propuesta bien interesante para contratar a personal cualificado. Eso sí, suena a ciencia ficción en un mundo muchas veces demasiado relacional y donde las categorías laborales incluyen a los trepas, los pelotas y … en fin. No sirve para todas las organizaciones pero sí en las que buscan talento muy cualificado en área técnicas. Porque en general, los criterios de selección o la carrera profesional, no tienen nada que ver con conseguir gente Inteligente y que Resuelva (las ideas de su libro Smart and Gets Things Done). Y así nos va, no vemos el talento (los colores) desde nuestra ventana.

De Colores y Talento

Plantea principios un poco revolucionarios y que yo creo es válido para otros sectores:

Ya, parece al revés de lo habitual, sobre todo porque tiene en cuenta dos factores clave:

Y no, no se puede sustituir uno muy bueno por 5 buenos, porque el coste extra de gestión complica el asunto (La Ley de Brooks). O sea que es importante seleccionar al muy bueno. El razonamiento (y los datos) los puedes leer en detalle en el artículo Hitting the High Notes.

Pero claro, ¿cómo encuentro a la persona adecuada? Mmm, pues no es fácil, pero da tres pistas:

Spolsky resalta sobre todo la utilidad de las prácticas en empresa (coherente con lo que dice Malcolm Gladwell) en este mundo (en general, pero en software especialmente) donde a los becarios se les trata como sino valieran. Pero claro, las becas de FogCreek buscan talento (eran para gente muy cualificada en general):

Tan interesante que hasta hicieron una película1 y claro así parece sencillo tener a gente buena, bastante frikis, pero muy buenos. Lo describe todo en detalle en Finding Great Developers

por último (bueno, en el libro hay mucho más) resulta que para contratar a gente buena hay que tener un espacio de trabajo adecuado, y eso es muy poco común. Sino, fíjate en TU espacio de trabajo:

Pues sólo con los tres primeros puntos, la diferencia de productividad puede estar en el 100% es decir, esa persona hará en una hora lo que tú haces en dos, o en 20 horas lo que tú haces en 40. La diferencia es considerable, no es sólo ser bueno sino además tener el espacio adecuado. Así el aumento de productividad es bestial.

Y es curioso, pero lo que menos preocupa (mientras sean unos mínimos) es el dinero. En fin, quizá el criterio, una vez superados unos mínimos, no es contratar sino hacer de mi lugar el mejor para trabajar

Pues eso, que no sólo para contratar programadores, sino para casi cualquier trabajo hace falta:

Así, si quiero trabajar. Puedes echarle un vistazo al libro (ah! sí, todo en inglés)


Notas

  1. Actualizando el artículo leí otro artículo muy interesante sobre el análisis de este documental 18 años después (en inglés) ↩︎